jueves, 19 de marzo de 2020





Antología de la cuarentena

Catorce días de aislamiento, un poema diario para tiempos de crisis.
2020/03/17

POR ALEJANDRA ALGORTA*

DÍA UNO

Tania Ganitsky
El mundo va a acabarse antes que la poesíay habrá nombres para diferenciar el olvido de la faunadel olvido de la flora.La palabra esqueleto solo se referirá a los restos humanosporque habrá una forma particularde describir el conjunto de huesosde cada especie extinta.Habrá un nombre para designar la última chispa de fuego,un nombre primitivo como el del maízy otro para la transparencia del ríoque muchos se habrán lanzado a atraparal confundirla con sus almas.Las crías nacidas ese día no se tendrán en cuenta,pero la palabra parto sustituirá la palabra ironía que ya habrá sustituidola palabra tristeza.Y habrá un léxico de adioses,porque se dirán de tantas formasque llenarán un libro entero, que es lo que quedará del amor,de la literatura.El mundo va a acabarse antes que la poesíay la poesía continuará afirmando su devoción a lo perdido.

DÍA DOS

Todos los animales muertos

Tomás González
No los salvaron los cascos.
No los salvaron los cantos ni las plumas.
Su agilidad los perdió.
Los perdió la velocidad de su carrera,
el color de los penachos, el grosor de las corazas,
la belleza de su vuelo.

DÍA TRES

No salgas de tu cuarto

Joseph Brodsky
No salgas de tu cuarto, no incurras en error.
¿Para qué quieres sol si ahí tienes cigarrillos?
Afuera todo es fútil, es especial el júbilo.
Solo apúrate al baño pero regresa al cuarto. 
Oh, no salgas del cuarto, no llames un taxi.
Porque, mira, el espacio es solo un corredor
que acaba en los fusibles. Si entra, viva, una joven
boquiabierta, solo échala, no le quites la ropa. 
No salgas de tu cuarto. Finge que estás en quiebra.
¿Qué puede ser más bello que la silla y el muro?
¿Por qué dejar el sitio al que regresarías
el mismo que ahora eres o quizá más herido?
Oh, no salgas del cuarto. Baila bossa nova
desnudo en tu gabán, descalzo en tus sandalias.
El umbral huele a cera y a col y tú has escrito
ya demasiadas letras, una más para qué. 
Oh, no salgas del cuarto. Dale al cuarto un atisbo
de cómo se ve. Además, “incognito
ergo sum” como dijo la sustancia a la forma.
No salgas de tu cuarto. ¿Piensas que aquello es Francia?
¡No seas un tonto! Sé lo que no fueron otros.
No salgas de tu cuarto. Dale vida a tus muebles.
Fúndete en la pared. Mueve el armario. Aíslate
así de Cronos, cosmos, eros, raza, virus. 

DÍA CUATRO

Siempre

Alejandra Pizarnik
A Rubén Vela
Cansada del estruendo mágico de las vocales
Cansada de inquirir con los ojos elevados
Cansada de la espera del yo de paso
Cansada de aquel amor que no sucedió
Cansada de mis pies que sólo saben caminar
Cansada de la insidiosa fuga de preguntas
Cansada de dormir y de no poder mirarme
Cansada de abrir la boca y beber el viento
Cansada de sostener las mismas vísceras
Cansada del mar indiferente a mis angustias
¡Cansada de Dios! ¡Cansada de Dios!
Cansada por fin de las muertes de turno
a la espera de la hermana mayor
la otra la gran muerte
dulce morada para tanto cansancio.

DÍA CINCO

casa paterna

Fátima Vélez
esta cosa liberada de formasparece a simple vistala casa que todos quisiéramos tenerel centro de toda lejanía 
más cercano es paredes cáscara de un ordenlos objetos contra los pobres rinconeslas pobres ventanaslos pobres estanquesy la vida de los pecesno sabemos dónde va a pararexpulsada de sus formas redondotriangularespor la ira de un padreque no se quita nunca el sombrero 
eso de allá soy yoesa manera de acercarme al panno podríamos llamarla hambrees la manía de buscar dictados en las formas del brócolilo heredé de los que dijeron: si reconozco la planta venenosa de la no venenosa sobreviviré y hasta revelaré el desastre por venirsi el olfato me basta para seguir el transcurrir de la zanahoriay morderla para cerrar los ojosante el flujo del naranjala absorción del naranja
a la altura de una hormigaahora quiere ponerme a trabajarsi ella tuviera mi tamañoharía conmigo a la crudalo que hago yo con esta carne desmechada
sin darnos cuenta el refugio huyesin más pared que los deseosde un padreque no se quita nunca el sombrero 
repetición del día martes una y otra vezrepetición del día domingo una y otra vez 
si nos acercamospodemos verlo blando saliendo del hornoaroma del miedo a la una en punto

Antología de la cuarentena Catorce días de aislamiento, un poema diario para tiempos de crisis. 2020/03/17 POR  ALEJANDRA ALG...